
Chucky Lozano pudo morir en la Copa Oro. El futbolista del Napoli confesó en una entrevista para ESPN que los médicos que lo atendieron le dieron a conocer que su vida estuvo en peligro tras recibir un golpe en el compromiso ante Trinidad y Tobago y lo dejó fuera del resto de la competencia de la Concacaf. El ex jugador del PSV aseguró que el accidente lo ha puesto a pensar mucho, principalmente por el tema familiar.
"Creo que más porque cuando tienes hijos es ver por ellos. Muchos médicos me lo dijeron, hasta pude perder la vida y te da mucho temor en esas ocasiones, porque dejas dos niños, a una señora sola y fue un golpe muy duro y te hace pensar muchas cosas.
Claro que sí (me asusté). Fue una lesión fuerte, gracias a Dios no pasó a mayores. Un poquito más, menos, izquierda o derecha, me pude quedar paralítico o perder el ojo porque se abrió todo, entonces tengo la cicatriz. Fue complicado. Tuve mucho miedo, pero mi esposa pudo estar conmigo y apoyarme", explicó el mundialista mexicano.
Lozano se encuentra feliz por el regreso de Raúl Jiménez
El jugador surgido de las fuerzas básicas del Pachuca también habló de su compatriota, Raúl Jiménez, quien anotó su primer gol desde que sufrió un golpe en la cabeza. "Chucky" valoró su vuelta a las canchas y no quiso entrar en polémica por la inevitable batalla que el "Lobo mexicano" tendrá con Rogelio Funes Mori por un lugar en el 11 del Tri de Gerardo Martino.
"En lo personal me da mucho gusto que regrese porque para él fue más complicada la lesión. Fue difícil. Lo principal es la salud y siempre aporta mucho a la selección y al grupo. Es un gran jugador y un gran ser humano.
Yo creo que afuera los periodistas pueden opinar su punto de vista, pero quien decide es el entrenador y hay que tratar de aceptar lo que busca y quiere para el equipo. Él ya decidirá quién será el titular o no, pero siempre es bueno que un jugador fuerte venga a selección", finalizó.





