
El declive de calificación de la seguridad aérea mexicana realizada por la Administración Federal de Aviación (FAA), imposibilitará que las líneas aéreas adecúen sus capacidades para la mitad del año, que apunta a ser una temporada de alta demanda.
El verano apostaba a ser una punta de lanza en la recuperación de las aerolíneas después de la pandemia, expectativa que se mira difícil en días recientes. Ahora las líneas aéreas nacionales quedan en desventaja para aprovechar el mercado estadounidense, uno de los más atractivos en este momento.
La conversión de Categoría 1 a Categoría 2 afecto a las aerolíneas mexicanas a agregar nuevas rutas, aumentar frecuencias o utilizar códigos compartidos, por lo que quedan prácticamente congeladas en términos de capacidades.
La recategorización de la FAA trascenderá en la industria un mínimo de cinco meses, ya que las autoridades estadounidenses piensan que México no alcanza los estándares mínimos de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
Aerolíneas mexicanas
Aeroméxico
Una de las líneas más afectadas, por su visión hacia hacia el mercado estadounidense aprovechando su alianza comercial con Delta, que será pausada en términos del uso de códigos compartidos. Existían planes para operar 3.800 vuelos, una recuperación del 86% en comparación con el mismo periodo de 2019.
Volaris
Tiene una concentración del 11,3% del mercado, detrás de American Airlines y United Airlines–, donde se muestra un menor impacto debido a su crecimiento en Estados Unidos comenzó meses anteriores, por lo que los vuelos que ya se habían programado estaban en crecimiento y no se verán afectados.
Interjet
Debido a su crisis financiera, no poseía autorización para operar, pero continúo volando. A ello pudieron haberse sumado otras irregularidades que hoy podrían hacerse notorias por la situación de la industria.




