BAD BUNNY

¿Por qué Bad Bunny se ha convertido en el artista más importante de la década?

El Conejo Malo ha roto paradigmas y traspasado fronteras como hace años no sucedía

¿Por qué Bad Bunny se ha convertido en el artista más importante de la década?. El Conejo Malo ha roto paradigmas y traspasado fronteras como hace años no sucedía Créditos: instagram: Bad Bunny
Escrito en TIEMPO X el

Mientras que el mundo se encontraba viviendo el conflicto más grande a causa de una pandemia, situación que ni nuestros abuelos y bisabuelos habían enfrentado, pero hubo alguien que aprovechó el encierro de manera poderosa su nombre: Bad Bunny.

Con el nombre de Benito Martínez Ocasio, el cantante nació en Puerto Rico dentro de una familia de clase trabajadora, incluso, es bien sabido que parte de sus primeros trabajos fue de empacador en una cadena de supermercados en la isla, pero siempre teniendo bien claro que su particular forma de ver la música y la vida en general, lo llevarían hasta el punto más alto. 

Bad Bunny dice que se encerraba en su habitación y escuchaba a los raperos isleños Daddy Yankee, Tego Calderón y el padrino del hip-hop puertorriqueño, Vico C.

Pronto, comenzó a practicar sus propios raps. El apodo de Bad Bunny se creó desde pequeño, pues en algún momento de niño, fue obligado a usar un disfraz de conejito y eso lo tenía bastante enojado, un recuerdo muy vivo en su mente que hoy le da reconocimiento mundial.  

 

Fue en pleno 2020, donde alguien que nunca ha tenido un álbum o un sencillo en solitario figuró en el Top 100 del Reino Unido convirtiéndose en el artista más popular del mundo. El Conejo Malo de 27 años según lo revelado por Spotify ha reproducido más de 8.300 millones de veces sus canciones solamente en 2021 dejando atrás a Drake, Ariana Grande y otros monstruos de la música. 

Y es que según su mánager Noah Assad. "Su coeficiente intelectual para la música es simplemente astronómico. Me encanta la forma en que ve la cancha musical, Él ve cosas en música que no entiendo, y seis meses o un año antes que nadie. Le encantan las artes, ¡le encanta la ópera! Mi chico es muy único”.

Es un hecho que aunque J Balvin, Karol G, Maluma y Ozuna se colocaron como grandes exponentes de la música latina, el éxito y exposición de Bad Bunny ha superado a cualquiera, incluso a su ídolo y amigo Daddyy Yankee, alejándolo de un simple cantante de reaggaetón y colocándolo como una estrella mundial que se destaca en la música, televisión, cine e incluso la moda. 

 

Bad Bunny ha conquistado otros mercados además de los de habla hispana, pues artistas y medios internacionales han concluido que aún sin entender el español, tanto la letra como el sonido an característico de su voz es altamente atractivo.  

Su voz está catalogada como barítono en sus canciones más melódicas, pero también es un rapero y trapero nato, por esta mezcla de tonos y estilos, el cantante ha salido de ser catalogado solo como uno más del género urbano, incluso, cuando él mismo se dio cuenta del potencial que tenía, hasta su estilo y forma de vestir cambiaron de manera radical. Hoy es considerado un ícono de la moda y no nada más eso, también un hombre inclusivo y disruptivo a pesar de que no es su principal objetivo dar a conocer ese mensaje, por eso mismo, se vuelve un estandarte de originalidad. 

 

Las letras en sus últimos sencillos y álbums dejan atrás el estereotipo machista del género urbano, que es donde más se le ha catalogado, aunque según algunos críticos, su look podría encajar perfectamente bien en el género pop, pero en una versión completamente disruptiva, aunque mantiene ciertos elementos y recursos como las mujeres en bikini bailando en algunos de sus videos.

Bad Bunny también se ha pronunciado en contra de la homofobia y la transfobia: actuando en la televisión estadounidense en febrero, vistió una camiseta que condenaba el asesinato de una mujer transgénero puertorriqueña, Alexa Negrón Luciano.

El enfoque franco del trapero para usar faldas, por ejemplo, está cambiando la cultura tomándolo como una forma de expresión con la que planea dar a entender al mundo que estamos en pleno siglo XXI y que ese tipo de juicios, deberían quedar en el pasado.

El éxito de Bad Bunny se basa en algo más que su música: con sus uñas perfectamente bien diseñadas, chaquetas extravagantes y coloridas y atuendos que harían que David Bowie inclinara su sombrero con admiración, el intérprete de Yonaguni marca una era abarrotando estadios enteros en menos de 5 minutos.

"Simplemente puedo decirte que desde que era niño, no me gustaba parecerme a nadie más", dice Bad Bunny.