POLÉMICA

Pablo Montero "se sentía muy mal" y no se presentó a la audiencia por la custodia de sus hijas

Su ex, Carolina Van Wielink, dijo en entrevista: “Vino una licenciada de parte de él y dijo que se sentía muy mal, al final no se presentó”

Pablo Montero.Créditos: Instagram: @pablomoficial
Escrito en TIEMPO X el

Sigue la polémica alrededor del conflicto legal que sostiene Pablo Montero con su exesposa, Carolina Van Wielink, por la custodia de sus hijas. Ahora el cantante no se presentó a la audiencia por la custodia de sus hijas, Carolina y Daniela,

El exparticipante de “La Casa de los famosos” mantiene la disputa con su ex desde 2018. Como expresó Carolina Van Wielink a “Ventaneando”, el cantante no se presentó en la audiencia: “Vino una licenciada de parte de él y dijo que se sentía muy mal, al final no se presentó”.

En la entrevista la exesposa de Pablo Montero comentó que el cantante quiere quitarle a sus hijas para que vivan con él.

“Nos íbamos a reunir por demandas, ahora sí que son demandas que él me ha puesto para quitarme a las niñas, que soy una alcohólica y tontería y media. Más que nada fue lo de la custodia, él está peleando la custodia de las niñas; se quiere quedar con ellas. Es una tontería, pero bueno, ¿qué te digo? Ahora sí que lo conocen ustedes más que yo”.

La expareja del cantante que le cantó a Nicolás Maduro en su último cumpleaños aseguró que su enojo se debe a que el exparticipante de “La casa de los famosos” no le da manutención y quiere quitarle a sus hijas. Desde que ella empezó una nueva relación, le han llovido demandas.

“De parte de él, ¡híjole!, como nueve, yo hacia él, tres. Realmente lo mío es lo de los horarios, que se ponga al corriente con lo que debe de la manutención, los alimentos, todo eso y el otro es agresión, que no se meta a mi casa, que no esté agrediéndome, eso es. Lo mío es eso, y lo de él si son como 9".

Hace poco Pablo Montero se reencontró con sus hijas después de estar tres meses en el reality show de Telemundo.

Realmente mi molestia con él es que puede ver a las niñas, puede convivir con las niñas, que conviva con las niñas, pero hay un límite, tiene sus días estipulados, horarios, días, tal cual, pero el problema es que él llega a la hora que quiere, como quiere, 9 de la noche, 6 de la mañana, o sea, a la hora que él se le hincha su gana […] Entonces, no hay límites […] pero bueno, estamos enojados”, sentenció.