
Meghan Markle nuevamente en el centro de la polémica, desde que se dio a conocer que su primera inversión de su vida privada, luego de apartarse de la Familia Real estuviera involucrada con una marca de café que tiene directa relación con un estado chino acusado de genocidio.
Y es que el dinero de la duquesa de Sussex está detrás de una reconocida marca de café instantáneo muy de moda por estos días en EE. UU. que se destaca por promover una campaña de su uso de ingredientes de origen éticos. Sin embargo, el problema comenzó cuando una fuente acusó que la compañía recibe miles de kilos de leche de avena en polvo de un estado estado chino que viola DD.HH.
Se trataría de Xinjiang Haiyan Internacional Trade, que provee leche de avena a la compañía Clevr Blends y se encuentra a solo metros de los supuestos centros de detención, incluido un lugar para la reeducación, donde se violan sistemáticamente los DD. HH., informó The Daily Mail.
Meghan Markle y su negocio
La esposa del príncipe Harry anunció por primera vez su inversión en diciembre del año pasado, cuando rompieron los lazos con la familia real británica. Incluso la actriz logró conseguir que Oprah Winfrey en medio de la entrevista promocionara a Clevr Blends.
La empresa que tiene su sede principal en California y se autoproclama como una "empresa de bienestar dirigida por mujeres e impulsada por una misión", pese a que los sectores que luchan por los derechos humanos han presionado a las empresas occidentales a cortar lazos con la región de Xinjiang por los abusos y la detención injustificada de un millón de musulmanes en campos de trabajos forzados, reveló la fuente.







